Se ofrece una visión crítica y experta sobre el alarmante aumento de los procesos de incapacidad temporal (IT), especialmente aquellos derivados de causas mentales. Según destaca, estas bajas han experimentado un incremento del 175 % en términos generales y un preocupante 375 % entre la población joven.
Algunas de estas bajas pueden estar siendo utilizadas con fines ajenos al estado real de salud del trabajador, como estrategia para evitar despidos o negociar nulidades, especialmente tras la entrada en vigor de la Ley 15/2022 sobre igualdad de trato. Ante este contexto, considera imprescindible reforzar los mecanismos de control mediante herramientas más objetivas, como informes médicos internos periódicos, y potenciar el papel de los servicios médicos de las propias empresas.
Fernando subraya que la salud es un derecho fundamental y debe ser respetada y protegida, y también alerta del peligro que supone el abuso de las IT como instrumento para alterar las relaciones laborales. Este tipo de prácticas no solo distorsionan el sistema, sino que contribuyen al aumento artificial del absentismo y afectan a la productividad.
En definitiva, el artículo concluye que el absentismo laboral se ha convertido en un reto estructural que exige respuestas coordinadas entre empresas, administración y sistema sanitario. Voces como la de Fernando Vizcaíno de Sas abogan por soluciones equilibradas que garanticen la protección del trabajador sin dejar espacio para usos indebidos del sistema.