Noticia publicada en Expansión, sobre los retos legales a los que se enfrentan las nuevas tecnologías, con la opinión de Alonso Hurtado, socio de ECIJA.
La realidad aumentada, los hologramas o la inteligencia artificial son espacios que todavía deben encontrar un encaje regulatorio para proteger las tecnologías y velar por los derechos de los usuarios.
Las nuevas tecnologías han irrumpido con fuerza en la sociedad. Estos avances, además de generar mejoras, también representan un reto desde un punto de vista normativo. Inventos como los hologramas, la realidad virtual o la aumentada y las impresoras 3D, han pasado de ser una creación de la ciencia ficción a convertirse en una realidad a la que ya tienen acceso los usuarios y todavía generan muchas dudas sobre su encaje legal.
Una de las cuestiones prioritarias por resolver es saber si es necesario crear nuevas regulaciones para cubrir estos espacios o si las normas vigentes pueden ser suficientes para proteger las tecnologías y tener en cuenta los derechos de los usuarios.
Ignacio Temiño, socio director de Abril Abogados, está convencido de que los medios de protección actuales son suficientes para dar respuesta a estas situaciones. "Es preferible tratar de usar los mecanismos que ya existen en las leyes vigentes, antes que crear nuevas figuras legales, dada la complejidad que ello supone y el problema que genera si no se hace a nivel internacional y armonizado. Sería positivo evitar que deban ser los tribunales los que terminen legislando".
Alonso Hurtado, socio del área de tecnologías de la información de Ecija, también cree en el aprovechamiento de las regulaciones actuales para cubrir estos espacios, aunque apunta que habrá que desarrollar nuevos normas para otras tecnologías como la inteligencia artificial o el blockchain -libro de contabilidad virtual, tecnología en la que se basa la red bitcoin-.
"La inteligencia artificial -tecnologías capaces de aprender por sí mismas- plantea retos jurídicos extraordinarios. La regulación actual es escasa, apenas existen referencias legislativas a nivel europeo, lo que lastra su desarrollo, puesto que éste se produce sin unas guías claras, sin límites específicos y sin el adecuado control de las autoridades".
Dudas alrededor de los hologramas
Los hologramas han pasado de ser inventos que aparecían en películas como 'Star Wars' a ser una realidad. Por eso, hay buscarles un encaje legal para proteger tanto la tecnología como a los usuarios. En este caso, los dos letrados creen que hay que diferenciar dos aspectos: los dispositivos generadores de hologramas y los propios hologramas. "Se puede dotar de protección a los dispositivos mediante figuras como la patente o el modelo de utilidad. En cuanto al holograma propiamente dicho, éste podría estar cubierto por la propiedad intelectual, como obra gráfica o, por qué no, audiovisual. Por último, también se podría usar la vía marcaría, puesto que podría registrarse como signo distintivo tridimensional", explica Hurtado.
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