Cuidado con usar la IA sin permiso, puede acabar en despido
La irrupción de la inteligencia artificial generativa en el entorno de trabajo está transformando de forma acelerada los procesos internos de las organizaciones, pero también abre un escenario de nuevos riesgos jurídicos que las empresas no pueden ignorar. El uso de estas herramientas por parte de los empleados, especialmente cuando se realiza sin autorización o fuera de los canales establecidos, puede tener implicaciones relevantes en ámbitos como la confidencialidad de la información, la protección de datos o el cumplimiento de las políticas internas.
En este contexto, el socio de ECIJA Raúl Rojas analiza las consecuencias que puede acarrear un uso indebido de la inteligencia artificial en el ámbito laboral, poniendo el foco en la posibilidad de que determinadas conductas deriven en medidas disciplinarias, incluyendo el despido, cuando se vulneran las obligaciones contractuales o se comprometen activos críticos de la compañía. La utilización de plataformas externas para el tratamiento de información sensible o estratégica, sin las debidas garantías, se perfila como uno de los principales puntos de atención para las organizaciones.
Ante este nuevo escenario, cobra especial relevancia la adopción de un enfoque preventivo y estratégico. La definición de políticas corporativas claras sobre el uso de la inteligencia artificial, la formación de los equipos y la implantación de protocolos específicos se convierten en elementos clave para mitigar riesgos y asegurar un uso responsable de estas tecnologías. Además, resulta fundamental integrar estas medidas dentro de un marco más amplio de cumplimiento normativo que contemple tanto la normativa laboral como la regulación en materia de protección de datos y seguridad de la información.
Accede al artículo completo aquí.