Cancillería uruguaya envía Acuerdo Mercosur- EFTA a Parlamento para su ratificación
La Cancillería uruguaya entregó este lunes al Parlamento el documento del Tratado de Libre Comercio entre el Mercosur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, por sus siglas en inglés) que fue firmado el 16 de setiembre de 2025 en Rio de Janeiro, Brasil, luego de ocho años de negociaciones, para su ratificación y entrada en vigor.
El acuerdo, suscripto por los cuatro países del Mercosur: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay y los cuatro de la EFTA: Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein, elimina aranceles para el 97% de los productos comercializados entre ambos bloques y crea una zona de libre comercio de casi 300 millones de personas y un producto interno bruto (PIB) combinado de más de 4,3 billones de dólares.
Se trata de un tratado integral, que regula no solo el comercio de bienes y servicios, inversiones, propiedad Intelectual, compras públicas y normas de competencia, con un capítulo específico dedicado al desarrollo sostenible.
Actualmente, las exportaciones de Uruguay hacia los países de la EFTA se concentran principalmente en carne bovina, pescado y productos del mar, carne ovina, arroz, frutas cítricas, vino y lana.
Suiza es el principal destino dentro del bloque, seguida por Noruega. Islandia registra flujos menores, mientras que Liechtenstein recibe productos uruguayos a través de la unión aduanera que mantiene con Suiza.
Las exportaciones uruguayas al bloque alcanzaron los USD 35 millones en 2024, El principal producto es la carne, seguida por pescado, madera, arroz y otros rubros.
El acuerdo mejora el acceso a mercados con alto poder adquisitivo, donde los productos agrícolas y agroindustriales pueden obtener precios superiores a los de otros destinos.
En este sentido, los países de la EFTA realizan fuertes inversiones y su nivel de consumo es alto. Suiza y Noruega ofrecen concesiones y cuotas bilaterales en productos de alto valor como carne bovina, leche en polvo, manteca, arroz, miel y vino, entre otros.
Para Uruguay, la firma del Acuerdo Mercosur–EFTA representa una oportunidad estratégica de inserción internacional, con beneficios en acceso a mercados de alto valor y atracción de inversiones. Sin embargo, también implica compromisos jurídicos exigentes y la necesidad de adaptar la estructura productiva nacional a estándares internacionales más rigurosos.