José Andrés Estupiñán es Asociado Senior de ECIJA Ecuador, con experiencia en las áreas Corporativa y Procesal, especialmente en materia civil y administrativa. Su historia dentro de la firma empezó muy temprano, cuando aún cursaba sus primeros semestres de Derecho y buscaba una oportunidad para acercarse a la práctica profesional.
Ingresó cuando la firma todavía operaba como González Peñaherrera & Asociados. Lo que inicialmente fue una puerta para empezar a trabajar en algo relacionado con su carrera, con el tiempo se convirtió en un espacio de crecimiento, aprendizaje y descubrimiento profesional.
“Mi mayor motivación era empezar a trabajar en algo que guardara relación con lo que estaba estudiando: el Derecho.”
Encontrar su camino dentro de la firma
Durante sus primeros años, José Andrés formó parte del área procesal como asistente legal. Más adelante, al regresar como abogado, se incorporó al área Corporativa, donde participó en asuntos vinculados con compañías, operaciones y relaciones con entidades públicas.
Sin embargo, su interés por el litigio siempre estuvo presente. La posibilidad de intervenir en audiencias, desarrollar habilidades de oralidad y participar en procesos judiciales le permitió descubrir una vocación que hoy forma parte esencial de su perfil profesional.
Uno de los casos que más marcó su camino fue un proceso de prescripción extraordinaria adquisitiva de dominio que duró tres años. La experiencia le permitió involucrarse de lleno en un litigio complejo, aprender del proceso y confirmar su interés por esta práctica.
“Siempre me llamó más la atención ir a los juzgados, estar en audiencias y desarrollar habilidades de litigio.”
Aprender a distinguir lo importante de lo urgente
Para José Andrés, uno de los aprendizajes más importantes de su trayectoria ha sido entender que no todo lo urgente es necesariamente lo más importante, y que saber distinguir entre ambos planos puede marcar una diferencia en el resultado de un asunto.
Esa lección la ha aplicado tanto en temas corporativos como procesales, especialmente cuando el trabajo exige coordinación con clientes, autoridades y entidades públicas.
También considera que las relaciones profesionales son una parte fundamental del ejercicio legal. Saber acercarse, comunicarse y construir confianza puede ayudar a gestionar mejor los tiempos, los procesos y las expectativas.
“He aprendido que hay una diferencia entre las cosas importantes y las cosas urgentes, y saber distinguirlas es clave.”
Un equipo que impulsa el crecimiento
En su etapa actual dentro del área Procesal, José Andrés destaca el valor de trabajar en un equipo donde existe apertura para aprender, participar y aportar.
Valora especialmente el liderazgo de Sebastián Valle, a quien reconoce por su generosidad para compartir conocimiento y por fomentar una dinámica en la que cada miembro del equipo puede involucrarse y crecer.
“Sebastián no es celoso con lo que sabe. Está preocupado de que todos aprendamos y también de que todos podamos enseñar algo.”
Para José Andrés, trabajar con personas que dominan el litigio y que exigen un alto nivel profesional representa un reto positivo. Le permite elevar su estándar, fortalecer sus habilidades y seguir construyendo su propio camino como abogado.
La vida personal como parte del equilibrio
Fuera del ámbito profesional, José Andrés encuentra equilibrio en su familia, su esposa, la música, la poesía, los viajes y la historia. Le gusta cantar como hobby, leer, ver documentales y aprender sobre hechos históricos que han marcado el desarrollo de las sociedades.
También disfruta viajar y conocer nuevas culturas. Para él, cada experiencia es una oportunidad para aprender algo nuevo, ampliar su mirada y seguir creciendo como persona.
En su vida diaria procura separar el espacio laboral del familiar. Aunque reconoce que no siempre es fácil, intenta no llevar trabajo a casa para poder dedicar tiempo de calidad a su esposa y cuidar su vida personal.
“Prefiero quedarme un poco más en la oficina y llegar a casa libre de trabajo.”
Ciencias políticas, fe y debate
Uno de los intereses personales más importantes de José Andrés son las ciencias políticas. Le apasiona estudiar ideas, corrientes sociales, debates contemporáneos y distintas formas de entender la sociedad.
También se define como católico, y su fe ocupa un lugar importante en su vida. Cada día empieza y termina agradeciendo a Dios, una rutina que le permite mantener perspectiva, gratitud y sentido.
Para él, debatir sobre política, ideas o valores no significa imponer una visión, sino abrir espacios de conversación respetuosa. Le interesa compartir sus puntos de vista, pero también escuchar y aprender de los demás.
“Me gusta debatir con respeto, compartir lo que pienso y también aprender de los demás.”
Una frase para vivir con valentía
José Andrés recuerda una frase de Joaquín Sabina que lo acompaña desde el colegio:
“Que ser valiente no salga tan caro y que ser cobarde no valga la pena.”
Esa frase resume parte de su forma de ver la vida: asumir retos, salir de la zona de confort y luchar por los objetivos, pero siempre con responsabilidad y sin perder de vista las prioridades.
No se trata de buscar el riesgo por el riesgo, sino de no quedarse inmóvil por miedo. Para él, el crecimiento exige valentía, esfuerzo y la disposición de seguir intentando.
Mirar hacia adelante
En los próximos años, José Andrés quiere seguir preparándose, fortalecer sus conocimientos en derecho corporativo y procesal, y continuar desarrollándose como litigante. Aspira a cursar estudios de posgrado, ampliar su cartera de clientes y construir una carrera sólida dentro de la firma.
También tiene claro que el crecimiento profesional debe ir acompañado de autenticidad. Quiere seguir aprendiendo, aportar al equipo y mantenerse fiel a los valores que han guiado su vida.
José Andrés Estupiñán representa una forma de ejercer el derecho desde el criterio, la curiosidad y la convicción. Su trayectoria en ECIJA GPA refleja el valor de empezar temprano, aprovechar las oportunidades y encontrar, con el tiempo, el espacio donde el talento puede desarrollarse con mayor fuerza.
Su historia nos recuerda que la carrera profesional no siempre sigue una línea recta, pero que cada etapa puede aportar herramientas, aprendizajes y nuevas formas de crecer.