Este artículo fue publicado en Cinco Días
La actividad del e-commerce en España se ha incrementado un 22 % anual de promedio en los últimos cuatro años de acuerdo con el estudio Retail de Think with Google. Asimismo, el primer trimestre de 2020 se registró más de 226 millones de transacciones, un 11, 4 % más que en 2019 según datos de la CNMC.
Las fechas navideñas se aproximan y los descuentos previos del Black Friday y Ciber Monday en Internet se van a convertir, un año más, en un fenómeno comercial para los consumidores.
Para desarrollar la actividad correctamente desde el punto de vista legal, así como generar seguridad y confianza en los consumidores, a continuación, señalamos sucintamente los aspectos clave a tener en consideración para la venta B2C (Business to Consumer) online:
Identificación como prestador de servicios de la sociedad de la información. Con independencia de la marca de los productos y servicios con la que se opere en el mercado, los consumidores, deben conocer la identidad de prestador de servicios de la sociedad de la información con el que están contratando. Por ello, es preciso contar con un texto legal donde se cumpla con el deber de información establecido en la ley de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (LSSICE).
Términos y condiciones de la compra claros y sencillos para el usuario. Los términos y condiciones son un documento esencial para regular e informar al consumidor sobre las condiciones y los pasos a seguir para formalizar la compra. La LSSICE regula la información pre y post contractual que debe estar a disposición de los consumidores y cómo debe facilitarse esta información.
Estos términos y condiciones constituyen “el contrato” de la venta online y normalmente se configuran como Condiciones Generales de Contratación (CGC)
Información sobre los mecanismos de resolución de conflictos en línea. Con el objeto de facilitar la resolución extrajudicial de litigios entre consumidores y comerciantes en línea de forma independiente, imparcial eficaz y equitativa, las plataformas de comercio electrónico, deberán incluir en su sitio web un enlace que permita un acceso identificable y fácil a la plataforma de resolución de litigios en línea de la Unión Europea.
Revisión de cumplimiento de la Ley 19/2018 de Servicios de pago o conocido como (normativa PSD2). Con motivo de reforzar la seguridad y protección de las compras online para el consumidor, la normativa conocida como PSD2 tiene como objetivo principal mejorar y facilitar la seguridad de los sistemas de pago desde internet, fomentando la innovación y competencia, además de disminuir los fraudes y abusos hacia los consumidores. Si bien pese que esta normativa afecta principalmente a las plataformas de pago por terceros y a los propios bancos, al desarrollar la actividad de venta online habrá que analizar si se cuenta con las pasarelas de pago que estén adaptadas ya a la normativa indicada y el tipo de gestor de contenido en el que esté alojado el e-commerce a fin de revisar si es preciso modificar algo.
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