¿Por qué incluir una cláusula arbitral en sus contratos comerciales?
Por Redacción ECIJA Costa Rica
La protección de sus negocios inicia con la formalización adecuada de sus relaciones comerciales. El entorno empresarial ha evolucionado de tal manera que cada relación con socios comerciales debe abordarse de forma diferenciada, dejando atrás el uso de un mismo contrato para todas las situaciones.
La negociación estratégica de contratos incluye, en muchos casos, la posibilidad de incorporar una cláusula arbitral como mecanismo para resolver conflictos derivados del incumplimiento de las condiciones contractuales.
Por esta razón, Aracelly López, especialista en resolución de disputas de ECIJA Costa Rica, explica que al negociar sus contratos comerciales debe considerar las ventajas que ofrece la cláusula arbitral para decidir su inclusión:
- Resolución rápida de disputas: El arbitraje permite resolver conflictos de manera ágil, evitando procesos judiciales prolongados que pueden afectar la continuidad del negocio.
- Confidencialidad: Permite que las partes diriman sus disputas de forma privada, evitando filtraciones que puedan afectar la reputación de la empresa o sus relaciones con otros socios comerciales.
- Árbitros expertos: Los árbitros son profesionales especializados, lo que reduce el riesgo de decisiones genéricas o desconectadas del sector correspondiente.
- Seguridad jurídica: Las reglas del arbitraje pueden definirse desde la etapa contractual, brindando mayor certidumbre ante eventuales controversias.
- Ejecución internacional: Los laudos arbitrales son reconocidos y ejecutables en numerosos países, facilitando la protección de derechos y la recuperación de posibles indemnizaciones.
La inclusión de cláusulas arbitrales en contratos comerciales es cada vez más común, especialmente en relaciones complejas o entre partes ubicadas en distintas jurisdicciones, y constituye una herramienta valiosa para la protección del patrimonio empresarial.
No negociar cláusulas arbitrales con sus socios comerciales, especialmente si estos son extranjeros, expone a su empresa a discusiones sobre la ley aplicable a la disputa o sobre las cortes competentes para conocer del conflicto, así como a procesos judiciales costosos y prolongados en el tiempo.
¿Qué temas clave deben negociarse en una cláusula arbitral?
Nuestra experta apunta que: “una cláusula arbitral no es un elemento más de un contrato, sino que es una parte fundamental de este. Cuando está bien negociada, se convierte en una herramienta estratégica de prevención y gestión de riesgos. Si se quiere utilizar como un mecanismo para proteger el patrimonio de la empresa ante un eventual conflicto, es importante tomar en cuenta que existen temas clave que siempre deben incluirse.”
Negociar una cláusula arbitral permite a las partes tener bien definidas las reglas de solución de conflictos, lo que propicia un ambiente de seguridad jurídica para los negocios. Al redactarla, considere los siguientes aspectos:
- Alcance del arbitraje: Defina con precisión qué controversias se someterán a arbitraje, con el fin de evitar discusiones futuras sobre competencia. Una redacción clara aporta certeza y reduce riesgos procesales.
- Arbitraje institucional vs. Arbitraje ad hoc: Considere la complejidad del negocio y el perfil de las partes para decidir el tipo de arbitraje más conveniente. Esta decisión impacta directamente en la eficiencia, costos y las reglas aplicables. En caso de duda, es preferible optar por un arbitraje institucional.
- Sede y ley aplicable: Elija una sede que fortalezca la ejecutabilidad del laudo y la seguridad jurídica del proceso. Recuerde que la sede determina el marco legal y el grado de control judicial sobre el arbitraje.
- Número y designación de árbitros: Establezca cómo se nombrarán los árbitros y cuántos intervendrán. Este aspecto es clave para garantizar la imparcialidad, la especialización y el equilibrio entre las partes.
- Idioma y confidencialidad: Determine el idioma en que se tramitará el arbitraje y si el proceso será confidencial. Aunque la confidencialidad suele ser una característica del arbitraje, puede ser renunciable. Por ello, si se busca proteger información sensible, lo mejor es disponerlo expresamente en la cláusula.
Finalmente, es importante destacar que “la mejor cláusula arbitral es aquella que se diseña específicamente para la relación comercial que se pretende formalizar. La inclusión de una cláusula arbitral cuidadosamente negociada no sólo fortalece la estructura contractual, sino que también brinda a las partes un mecanismo eficiente, seguro y predecible para la resolución de conflictos. Invertir tiempo en definir estos aspectos permite anticipar riesgos y asegurar una relación comercial más estable y equilibrada”, indicó López.