Expansión Startups recoge la opinión de Javier Bustillo, socio de Corporate, M&A y Capital Riesgo de ECIJA, sobre si los matrimonios fundadores de un negocio pueden implicar un riesgo extra que algunos fondos no están dispuestos a asumir.
Emprender en pareja tiene consecuencias jurídicas, especialmente si se trata de un matrimonio en régimen de gananciales. “En caso de que se vendan participaciones de la empresa, hace falta la firma de los dos miembros de la pareja, por lo que los fondos de ‘venture capital’ empiezan a obligar que ambos firmen un pacto de socios para que no puedan ocurrir sorpresas en caso de un ‘exit’, si la empresa va muy bien, o un divorcio si la pareja va muy mal”, señala Javier Bustillo, socio de ECIJA. El experto recomienda redactar este documento con “especial cuidado”, asegurarse de que “da solución a los posibles escenarios negativos de futuro, como podría ser un divorcio, una baja permanente, fallecimiento u otros”.
Por otro lado, si en algún momento el emprendedor incurre en deudas que le puedan ser exigidas a nivel personal se podría ver afectado el patrimonio de la pareja (siempre que se hallen en régimen de gananciales). Para prevenir esta situación, Bustillo plantea la posibilidad de preparar unas capitulaciones matrimoniales, antes o durante el matrimonio, para aislar los bienes de ambos. O bien inscribirse en el Registro Mercantil como Emprendedor de Responsabilidad Limitada, protegiendo la vivienda habitual hasta un límite de 300.000 euros.