La obligación de los Modelos de IA de Uso General de establecer mecanismos de opt-out de contenidos protegidos por propiedad intelectual

22 de mayo de 2024

La obligación de los Modelos de IA de Uso General de establecer mecanismos de opt-out de contenidos protegidos por propiedad intelectual

Una de las novedades del texto finalmente aprobado del Reglamento de Inteligencia Artificial (el “Reglamento”)[1] es la adición, junto a la definición de Sistemas de Inteligencia Artificial, de una modalidad de estos denominada Modelos de Inteligencia Artificial de Uso General (los “Modelos”).

[1] El pasado 21 de mayo de 2024, el Consejo de Europa ratificó finalmente el Reglamento de Inteligencia Artificial. Resta, por lo tanto, la publicación en el DOUE.

Los Modelos se encuadran en la definición teórica, que no legal, de Inteligencia Artificial (“IA”) Generativa, por su capacidad para crear contenidos de todo tipo, desde textos, gráficas a dibujos, de cierta complejidad y calidad. Ejemplos de Modelos serían ChatGPT, Midjourney, Copilot o Dall-E.

Así, los Modelos, según la definición del artículo 3 del Reglamento, son aquellos “entrenados con un gran volumen de datos utilizando la autosupervisión a gran escala, que presenta un grado considerable de generalidad y es capaz de realizar de manera competente una gran variedad de tareas distintas, independientemente de la manera en que el modelo se introduzca en el mercado, y que puede integrarse en diversos sistemas o aplicaciones posteriores…”

La aparición, popularidad y uso masivo de estos Modelos ha originado un intenso debate con respecto a la intersección, frecuentemente conflictiva, entre la IA Generativa -de la que forman parte los Modelos- y los derechos de propiedad intelectual. Esta es, sin duda, una de las cuestiones jurídicas más debatidas y analizadas desde la irrupción de estos Modelos hace apenas un año y medio.

Por otro lado, es un hecho demostrado, e incluso reconocido, que dichos Modelos han sido entrenados con obras protegidas por derechos de propiedad intelectual. En muchos casos, sin la autorización de los titulares de los derechos de explotación de tales obras.

Esta situación ha provocado que actualmente existan una treintena de procedimientos judiciales[1] en marcha, principalmente en Estados Unidos, instados por los titulares de derechos de propiedad intelectual contra los proveedores de tales Modelos. Una de las demandas más famosas es la del New York Times contra OpenAI y Microsoft[2],  a raíz de la supuesta utilización y explotación de artículos y reportajes del New York Times en ChatGPT sin autorización. Un uso, según alega el New York Times, que en algunos supuestos reproduce íntegramente artículos periodísticos en los ouputs de ChatGPT, con lo que el usuario no necesitaría suscribirse ni comprar el New York Times para tener acceso a tal contenido. En otros casos, la utilización y explotación de contenidos protegidos por propiedad intelectual en los Modelos no es tan evidente ni directa. Incluso se han desestimado medidas cautelares contra los proveedores de los Modelos porque el titular de los derechos de propiedad intelectual no ha podido demostrar que de los outputs del Modelo se infiera que se han utilizado sus obras. Y, desde luego, en otros casos, no parece que tales usos no autorizados de obras afecten negativamente a la explotación económica de las obras.

[1] https://originality.ai/blog/openai-chatgpt-lawsuit-list

[2] https://nytco-assets.nytimes.com/2023/12/NYT_Complaint_Dec2023.pdf

La obligación de los Modelos de IA de Uso General de establecer mecanismos de opt-out de contenidos protegidos por propiedad intelectual

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