¡El Plan General de Ordenación Urbana ha muerto! ¡Viva el Plan Estratégico Municipal!
El artículo analiza cómo la legislación urbanística madrileña, construida sobre un esquema clásico y jerárquico con el PGOU en la cúspide, ha mostrado límites claros ante un contexto normativo y social cambiante: procedimientos complejos, planes que “nacen” desactualizados y un aumento de la inseguridad por nulidades de planeamiento.
Frente a ello, el Anteproyecto de Ley del Suelo y Ordenación del Territorio propone sustituir ese modelo por una lógica más simple, flexible y estratégica, en la que el PEM define la ordenación general y la estrategia del municipio, mientras que los PEA desarrollan ámbitos concretos integrando en un solo trámite elementos que antes se repartían entre distintos instrumentos. Además, parte de los parámetros edificatorios pasarían a ordenanzas municipales, facilitando ajustes más ágiles.
El texto subraya que la transición no será automática (los planes vigentes no se derogan de inmediato) y que será clave seguir la aplicación práctica por parte de los municipios. Los autores, Juan Carlos Cardoso y Víctor Moralo, también apuntan la conveniencia de que la flexibilidad del nuevo sistema no quede limitada solo a transformaciones urbanísticas, sino que pueda dar respuesta a necesidades en suelo rural mediante PEA.