Directiva Omnibus II: modelos empresariales con propósito e información de sostenibilidad

Artículos16 de diciembre de 2025
Un marco que combina simplificación regulatoria y financiación estratégica para que las empresas portuguesas integren sostenibilidad y propósito con mayor agilidad y acceso a capital.

En febrero de este año, la Comisión Europea publicó el «Paquete Ómnibus», que consta de dos partes: la Directiva Ómnibus I y la Directiva Ómnibus II, que es la verdadera novedad para la reformulación legislativa en materia de sostenibilidad corporativa, ya que introduce cambios relevantes en las normas de información ESG y en la forma en que las empresas comunican su desempeño ambiental, social y de gobernanza.


OBJETIVOS DE LA DIRECTIVA OMNIBUS II – InvestEU

La Directiva Ómnibus II tiene como objetivo, entre otros, aplazar los plazos (Directiva «Stop The Clock»), simplificar y optimizar los programas de inversión existentes de la UE, como InvestEU, con el fin de reducir la complejidad administrativa, aumentar la eficiencia en la movilización de fondos y facilitar el acceso de las empresas y entidades públicas a los instrumentos financieros europeos, impulsando así la inversión, la innovación y la autonomía estratégica de la UE.


InvestEU es el principal programa europeo de apoyo a la inversión estratégica y sostenible, y constituye un instrumento versátil que puede servir para respaldar actividades de inversión en diferentes ámbitos de actuación, de acuerdo con las prioridades emergentes y en evolución de la UE. Según el informe presentado por Mario Draghi a la Comisión Europea, las propuestas del Paquete Ómnibus para este programa darán lugar a una movilización exitosa de inversiones dentro de la UE, en particular en sectores en los que las deficiencias del mercado las inhibirían, impulsando las inversiones públicas y privadas.


En lo que respecta concretamente a la Directiva Ómnibus II, las propuestas tienen por objeto aumentar la dimensión y la eficiencia de la garantía de la UE, haciendo más accesible y atractiva para los inversores la parte de InvestEU que cada Estado miembro puede movilizar para proyectos nacionales, favoreciendo una mayor participación de capital público y privado e impulsando la eficacia del programa. Se espera que estas modificaciones movilicen alrededor de 50 000 millones de euros en inversiones públicas y privadas adicionales, en apoyo de las políticas prioritarias de la UE, como las descritas en el Pacto por una Industria Limpia, dado que una parte significativa del volumen de operaciones suscritas en el marco de InvestEU apoya el objetivo climático.


De este modo, InvestEU desempeña un papel fundamental en la promoción de las inversiones necesarias para la competitividad, la investigación, la innovación, la descarbonización y la sostenibilidad medioambiental y social, lo que está en consonancia con la idea de que «la sostenibilidad, en su sentido más amplio, no es una opción; es una obligación moral y estratégica», tal y como afirma Alejandro Touriño en El propósito empresarial: una mirada más allá del cumplimiento normativo, según el cual «en un contexto global donde las demandas de los consumidores, la regulación y las expectativas sociales evolucionan rápidamente, las empresas no pueden limitarse a cumplir con su función tradicional de generar beneficios. A día de hoy, una compañía que aspire a liderar su sector debe ir más allá de la excelencia técnica y tiene, de manera imperativa, que contar con un propósito. Un propósito que no responda solo a un reclamo publicitario, sino a un compromiso real con unos valores sociales, medioambientales o éticos».


Por cierto, las modificaciones propuestas, en particular en lo que respecta al programa InvestEU, se reflejan en la afirmación de Alejandro Touriño de que “el marco regulatorio actual refuerza aún más esta necesidad de transformación”, Añadiendo además que ECIJA, como empresa con ambiciones de liderazgo en el sector y que no se limita a la excelencia técnica, acoge con entusiasmo estos cambios, considerándolos una “oportunidad para mejorar de manera continua”, lo que permitirá al grupo afirmar su propósito claro y orientado a tener un impacto positivo en la sociedad.


OBJETIVOS DE LA DIRECTIVA ÓMNIBUS II: Simplificación de las cargas

Otro de los principales objetivos de la Directiva Ómnibus II es simplificar las cargas administrativas causadas, en particular, por los requisitos de comunicación de información, lo que también supondrá un alivio de las cargas para los destinatarios finales de la inversión y los intermediarios financieros.


Una de las medidas de simplificación es la reducción, para las transacciones que no superen los 100 000,00 euros, del número de indicadores sobre los que se deberá informar, así como el ajuste de la aplicación de la definición de PYME, lo que dará lugar a una exención para las pequeñas empresas, que reducirán así sus costes. De este modo, los requisitos serán más proporcionados, sin perjudicar los objetivos del programa InvestEU.


Esta «adaptación normativa y simplificación», como la denomina la Comisión, tendrá inevitablemente un impacto significativo en la «información sobre sostenibilidad» —entendida como la obligación de las empresas de comunicar, como mínimo, información sobre cuestiones medioambientales, sociales y laborales, respeto de los derechos humanos, lucha contra la corrupción y el soborno—, que se simplificará considerablemente para las pequeñas empresas, lo que resulta especialmente adecuado. Además del evidente impacto positivo para los intermediarios financieros y los destinatarios finales, se espera que estas simplificaciones permitan ahorrar alrededor de 350 millones de euros.


Impacto de la directiva Omnibus II en Portugal 

Esta Directiva puede tener efectos muy relevantes para las empresas portuguesas, en particular en lo que respecta al alcance de la aplicación de los nuevos requisitos, así como a la captación de capital privado y a la ejecución de programas de inversión, cuyos obstáculos burocráticos se ven más reducidos.


De este modo, las empresas portuguesas dispondrán de vías más directas para acceder a garantías y financiación europeas, especialmente en ámbitos como la transición energética, la digitalización, la innovación industrial y la economía social.


Conclusión

La Directiva Ómnibus II representa un paso decisivo para que los programas de inversión de la UE sean más eficientes, accesibles y estratégicos, entre los que destaca InvestEU. Al simplificar los procesos, reducir las cargas administrativas y aumentar la flexibilidad de los instrumentos financieros, se promueve la movilización de inversiones públicas y privadas, junto con un mayor alineamiento con las prioridades de sostenibilidad, innovación y competitividad de la UE.


Para las empresas, este nuevo marco regulatorio ofrece una oportunidad para reforzar la transparencia, optimizar los recursos y afirmar un propósito corporativo orientado al impacto social, medioambiental y ético.


Con la Directiva Ómnibus II se pretende no solo mejorar la ejecución financiera de los programas de inversión, sino también definir posibles instrumentos estratégicos para transformar la forma en que las empresas operan, se comunican y contribuyen a una economía europea más sostenible.

Una imagen en blanco y negro que muestra un bosque frondoso con árboles variados y un ambiente brumoso.

Socios relacionados

ACTUALIDAD #ECIJA