Confilegal recoge la opinión de Cristina Villasante, socia de ECIJA.
Hasta 67 proyectos se han presentado en esta primera edición del ‘sandbox’ financiero que concluyó el pasado martes 23 de febrero. En este escenario, la presencia de diferentes despachos de abogados como asesores han sido clave en el asesoramiento y viabilidad de esos proyectos con alto componente tecnológico y financiero.
En un plazo mínimo de un mes, que no se descarta que se amplíe, en el que el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, analizarán las propuestas y procedan a realizar un informe motivado de cada candidatura.
Proyectos disruptivos con base tecnológica
Desde la firma ECIJA, Cristina Villasante, socia de TMT del bufete, aclara que su bufete “dispone un área de ‘Fintech’ que cuenta con un equipo multidisciplinar compuesto por profesionales expertos en datos personales, tecnologías de la información, servicios financieros y bancarios tradicionales y derecho mercantil que ha liderado estos proyectos del ‘sandbox’”.En cuanto al tipo de proyectos que han asesorado, Villasante resalta que “se han presentado todo tipo proyectos desde ‘startups’ españolas, hasta empresas extranjeras, consolidadas en otros países de fuera de la UE, que quieren acceder al mercado europeo empezando con España a través del ‘sandbox’”.
“Asimismo, las grandes entidades más tradicionales del sector financiero español también han presentado sus proyectos innovadores en el marco de los procesos de transformación digital que se encuentran desarrollando”, apunta.
En cuanto a “la tipología de proyectos ha sido también muy variada, algunos de los proyectos presentados han sido relacionados con servicios de pago, otros con servicios de inversión, etc. Todo ellos tienen, lógicamente, una base tecnológica, como blockchain, inteligencia artificial o incluso plataformas alojadas en ‘cloud’”.
Respecto a las consultas legales que se han derivado de esa labor de asesoramiento, nuestra interlocutora destaca que “en una primera fase, las consultas estaban dirigidas a obtener información sobre el procedimiento para hacer la solicitud y el propio funcionamiento del ‘sandbox’, los plazos, etc.
“Los clientes se han interesado en conocer cuáles eran los requisitos necesarios para presentar un proyecto y cuál era la documentación necesaria que había que presentar”, explica.
También señala que “el esquema de garantías exigible para mitigar los riesgos y hacer frente a las responsabilidades que se puedan generar durante la fase de pruebas también ha generado bastantes dudas a los clientes”.
“Algunos clientes han tenido que entender que el ‘sandbox’ es un espacio para poder probar y testear un proyecto, por lo que desde que la Comisión de Coordinación publique la lista provisional de proyectos admitidos, lo que ocurrirá en un plazo de entre uno y dos meses, los promotores deberán en los siguientes tres meses acordar con las Autoridades supervisoras el protocolo oportuno para lanzar el proyecto en ese espacio de pruebas que es el ‘sandbox’”.
Villasante destaca que “si los proyectos pasan el primer corte, los promotores además de acordar con las autoridades correspondientes el protocolo bajo el cual se podrán las reglas de desarrollo de las pruebas, deberán preparar unas condiciones de participación que puedan firmar los usuarios que voluntariamente quieran participar en las mismas en las que además se recabará el consentimiento expreso de los participantes para el tratamiento de sus datos por parte del promotor”.
“Asimismo, los promotores deberán implementar las garantías necesarias para cubrir los riesgos y responsabilidades que se puedan generar durante la fase de pruebas. Por tanto, el asesoramiento legal no ha acabado con la mera presentación del proyecto”.
Sobre cual es el valor añadido que pueden ofrecer este tipo de iniciativas en un medio plazo una vez se implementen, Cristina Villasante resalta que “no cabe duda de que este tipo de proyectos permitirá mejorar el cumplimiento normativo y de los instrumentos de protección a la clientela. Así mismo, permitirá aumentar la eficiencia en la prestación de los servicios financieros”.
Esta jurista recuerda que “el ‘sandbox’ es, en definitiva, es una apuesta clara por la innovación en el sector financiero y bancario, que permitirá no solo la mejora e impulso en la transformación digital del sector, sino la atracción de inversión extranjera al territorio español”.