LATEST NEWS: Inteligencia artificial en el lugar de trabajo: entre la innovación tecnológica y los límites legales

Artículos17 de marzo de 2026

La Inteligencia Artificial (IA) está transformando rápidamente la forma en que las empresas contratan, evalúan y organizan el trabajo. Las herramientas capaces de analizar los currículos, predecir los niveles de productividad o apoyar las decisiones de gestión están cada vez más presentes en el día a día de las organizaciones. Sin embargo, esta transformación tecnológica también plantea nuevas cuestiones jurídicas. Con la entrada en vigor del Reglamento Europeo sobre Inteligencia Artificial (AI Act), las empresas operan ahora dentro de un marco normativo más exigente, que trata de equilibrar la innovación tecnológica con la protección de los derechos fundamentales.


El uso creciente de la inteligencia artificial en el contexto laboral

La Inteligencia Artificial se ha ido integrando progresivamente en las actividades de las organizaciones, asumiendo un papel importante en diversos ámbitos empresariales. Hoy en día, los sistemas basados en la IA se utilizan para analizar grandes volúmenes de datos, automatizar tareas repetitivas o apoyar decisiones operativas y estratégicas.


En el contexto de las relaciones laborales, esta evolución es especialmente visible en ámbitos como la contratación, la gestión del rendimiento, la organización de horarios o la distribución de tareas. Algunas plataformas permiten, por ejemplo, filtrar automáticamente las candidaturas, identificar perfiles profesionales compatibles con determinados empleos o analizar los patrones de productividad.


Este fenómeno suele denominarse gestión algorítmica del trabajo, es decir, el uso de algoritmos o sistemas automatizados para apoyar las decisiones relacionadas con la organización del trabajo y la gestión de los empleados. La creciente adopción de estas tecnologías ha llevado a las instituciones europeas a reconocer que el uso de sistemas algorítmicos en la gestión de personas plantea importantes retos en términos de transparencia, protección de datos y derechos laborales.


El marco europeo: Ley sobre IA

En este contexto, la Unión Europea aprobó el Reglamento (UE) 2024/1689, conocido como la Ley de IA, que establece un marco jurídico global para el desarrollo y el uso de sistemas de Inteligencia Artificial. El reglamento adopta un enfoque basado en el riesgo, clasificando los sistemas de IA en diferentes categorías en función del impacto potencial que puedan tener sobre la seguridad, los derechos fundamentales o la vida de las personas: riesgo mínimo, riesgo limitado, riesgo elevado y riesgo inaceptable.


En el contexto laboral, muchos sistemas utilizados para la contratación, la evaluación del rendimiento o la toma de decisiones relativas a la relación laboral pueden considerarse sistemas de alto riesgo, ya que influyen directamente en el acceso al empleo o en las condiciones de trabajo. En estos casos, la normativa impone requisitos reforzados, que incluyen mecanismos de gestión de riesgos, supervisión humana y documentación técnica adecuada.


Prácticas prohibidas y límites para las empresas

Además de estas obligaciones, la Ley de IA también identifica ciertas prácticas de IA consideradas inaceptables, que están prohibidas y penalizadas en la Unión Europea. Estas prácticas incluyen, por ejemplo


  • Sistemas que utilizan técnicas manipuladoras o subliminales para influir en el comportamiento de las personas;
  • Sistemas que explotan vulnerabilidades asociadas a la edad, la discapacidad o el estatus socioeconómico;
  • Mecanismos de clasificación social basados en el comportamiento o las características personales;
  • Sistemas que utilizan datos biométricos para inferir características sensibles.


Transparencia, supervisión humana y protección de datos

Uno de los principios centrales del nuevo marco regulador es la necesidad de que las empresas garanticen la transparencia y la supervisión humana cuando utilicen sistemas de IA.


Las decisiones relevantes para los trabajadores -como la contratación, la evaluación del rendimiento, la renovación de contratos o las medidas disciplinarias- no deben ser tomadas exclusivamente por sistemas automatizados, y es esencial garantizar la posibilidad de intervención humana.


Además, las empresas deben informar a los trabajadores cuando se utilicen sistemas de IA que influyan en las condiciones de trabajo o en la toma de decisiones relacionadas con el empleo. En el ordenamiento jurídico portugués, este requisito ya está expresado en el artículo 106 del Código Laboral, que establece el deber de informar a los trabajadores sobre los parámetros, criterios y reglas utilizados por algoritmos o sistemas de inteligencia artificial que afecten a las decisiones relativas al acceso o mantenimiento del empleo.


Nuevas obligaciones de cumplimiento para las organizaciones

El marco normativo europeo también implica un refuerzo significativo de las obligaciones de cumplimiento tecnológico y organizativo por parte de las empresas.

Entre las medidas que pueden llegar a ser necesarias se encuentran


  • Cartografiar los sistemas de IA utilizados en la organización;
  • Evaluar el nivel de riesgo asociado a cada sistema;
  • Realizar evaluaciones de impacto sobre los derechos fundamentales y la protección de datos;
  • Aplicar políticas internas para el uso responsable de la IA;
  • Desarrollando programas de formación para promover la alfabetización digital entre los empleados.

El incumplimiento de las obligaciones establecidas en la Ley de IA podría acarrear importantes sanciones, con multas que en algunos casos alcanzan los 35 millones de euros o el 7% de la facturación anual global de la empresa, dependiendo de la naturaleza de la infracción.


No cabe duda de que la Inteligencia Artificial tiene el potencial de transformar profundamente nuestra forma de trabajar y el modo en que las organizaciones toman decisiones. Sin embargo, el uso creciente de estas tecnologías también exige una reflexión sobre sus límites y sobre cómo deben utilizarse en el contexto laboral.


En un contexto en el que el uso de sistemas algorítmicos en la gestión laboral seguirá creciendo, la preparación oportuna de las organizaciones será esencial para garantizar no sólo el cumplimiento del marco jurídico aplicable, sino también la confianza de los trabajadores y de la sociedad en el uso de estas tecnologías. El apoyo jurídico especializado es especialmente importante en este ámbito y resulta esencial para ayudar a las empresas a evaluar los riesgos, implementar mecanismos de cumplimiento adecuados y estructurar políticas internas que garanticen el uso responsable de la Inteligencia Artificial.


Nuestro equipo de Derecho Laboral y de la Seguridad Social cuenta con los conocimientos y las competencias necesarios para apoyar a las organizaciones en este proceso de adaptación al nuevo marco normativo.

La imagen muestra un teléfono móvil con una pantalla oscura que tiene un texto en inglés que pregunta cómo puede ayudar.

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